Porque la Gratitud es la Memoria del Corazón

Este es un mensaje dirigido a múltiples generaciones que vivieron y vivimos la hermosa experiencia de coincidir en ese espacio especial. Las más antiguas, que sé que tienen y tenemos algunos aún, el privilegio de existir, recordarán la foto emblemática del día 4 de noviembre de 1963, cuando el licenciado Agrícol Lozano Herrera, abogado de la Iglesia y miembro del Consejo de Educación, anunció el nombre oficial de la escuela: Centro Escolar Benemérito de las Américas.

Para muchos de nosotros, simplificado en «El Bene», que en su cortedad encierra la vastedad de una memoria, que perdura 62 años después. Aunque si de hacer memoria tratamos, debemos recordar como surgió este maravilloso espacio educativo, único en su género, a nivel mundial aún para la Iglesia. Esta Iglesia que siempre ha tenido en mente a la educación como parte esencial del desarrollo de sus miembros, y que a insistencia de los laminitas, como se designaba entonces prioritariamente a los habitantes de México, reunidos desde los años 40 en convenciones diversas, quienes entusiastamente pugnaban por obtener de quienes parecían estimarse como sus ayos buscando igualdad de oportunidades académicas y de liderato, así como de servicio misional.

Esta historia debe ser contada. Para eso es necesario concitar la memoria de todos los que deseen participar. Sí, invitamos a todos los que tengan un recuerdo, una anécdota, una historia de vida que deseen compartir, para que lo hagamos ahora, que aun podemos contarla. Es hoy tiempo de hacerlo. Vale la pena, en ese ánimo de desentrañar las verdades que a veces se omiten.

Vale pues referir aquí, por ejemplo, la razón real del cierre y esta puede presentarse brevemente así:
Su clausura se dio para dar paso a la urgencia de la preparación de un Centro de Capacitación Misional, ya que los líderes de la Iglesia consideraron que el cambio era crucial para ayudar a ajustarse al aumento repentino de misioneros nuevos, provocado por el anuncio en la Conferencia General de Octubre de 2012, de reducir las edades a las que los hombres y las mujeres jóvenes pueden comenzar a servir como misioneros de tiempo completo.
Necesitamos un CCM de inmediato. Lo necesitamos ya”, dijo el élder Holland en la reunión. “Si empezáramos a construir uno mañana, llevaría tres años y costaría millones de dólares para construirse, ¿y qué haríamos  mientras?¹

Hablaba antes de la presentación, al crear las escuelas, se documenta que es en 1959, según la línea del tiempo, que se decide inicir las Escuelas en México. Y no, esa historia tiene desde otra perspectiva más antigüedad, y desde mi óptica pasa por la etapa de reunificación, y abundaremos en ella. Quiero referir por el impacto, que desde mi perspectiva al Benemérito concedo, que el crecimiento de la Iglesia en México se aceleró, ya que entre los años 1946 y 1961, la membresía en México creció aproximadamente de cinco mil a cerca de veinticinco mil miembros² y a partir de la creación de las escuelas de la iglesia en México y particularmente del Centro Escolar Benemérito de las Américas el disparo de la membresía en términos de conversión y desarrollo de la Iglesia se aclaró a mi parecer, ya que según datos de la Cronologia de la Iglesia en México fue el 20 de mayo de 1877 en Hermosillo, México Melitón Trejo y Louis Garff bautizan a José Epifanio Jesús, el primer converso en México³ Y le llevan a la Iglesia 84 años llegar a los 5,000 miembros. Si observamos lo que sucedió desde que las escuelas de la iglesia inician, que es justamente ese 1960 – 1961, le lleva a la iglesia 40 años (contando los del Benemérito de 1964 a 2004) para rebasar oficialmente el numero de un millón de miembros en México.
Como juicio personal, estimo que sin los 49 años del Benemérito y su sistema educativo difícilmente habría logrado la cantidad de 1,534,058 que es el total de miembros de la Iglesia que hay hoy en México.
La fugaz historia del Centro Escolar Benemérito de las Américas en servicio, data del 17 de febrero del año 1964 con el preludio bien conocido de la ceremonia de la palada inicial llevada cabo el 4 de noviembre de 1963 y su cierre, con su última graduación de fecha 14 de junio de 2013, después de lo cual se dio la quema de la bandera de la institución tal como indica el protocolo en el artículo 54 de la Ley del Escudo, Bandera e Himno Nacional al cierre de una institución educativa. 

Entre este péndulo, de casi 50 años, que se da entre la primera piedra y la clausura, se han dicho diversas cosas. Una que me parece vital documentar aquí al inicio de esta invitación que hacemos a contar no solo la historia del Benemérito, sino nuestra historia en relación con esa hermosa institución, por la huella enorme que ella dejo en nuestra existencia.

Así es como esa súbita clausura impidió se diese la celebración cincuentenario de nuestro amado Benemérito con vida institucional. Sin embargo los que tuvimos el privilegio de abrevar del oasis del saber y aprender de su lema mismo que nos enseñó a tener en alta estima a la «INTELIGENCIA, PODER, LUZ Y VERDAD».

A ello agrego que nos enseñó a usar el poder para SERVIR eso fue el Benemérito, un crisol, que como bien dice nuestro himno a «nuestra vida cual hierro forjó» para enseñarnos a luchar por el «bien de la humanidad«. Esa idea del HUMANISMO, que en los tiempos que hoy vivimos, es un verdadero eje existencial para todos.
Por eso estamos aquí, a doce años de la real clausura física, pero como la llama de la bandera inextinguible de nuestro SER, estamos a aquí doce años después y décadas reuniéndonos, comentando recursos compartidos, anécdotas e historias ocurridas en la que no dudo en llamar un de las mejores etapas de nuestra vida.

Es por ello que deseamos, un grupo de amigos exalumnos del Benemérito y un servidor, convocarlos a continuar el dialogo y abrir este espacio para documentar nuestra propia experiencia de vida con el Benemérito, sea con un audio, un video o un escrito, lo que cada cual decida será importante para estar cantando esa Oda de Amor, que como señala el título de esta invitación les inspire LA GRATITUD, QUE ES LA MEMORIA DEL CORAZÓN, para esa Institución tan noble que nos cambó la vida indudablemente, con ese factor común.

CON ESE FACTOR EN COMÚN Y SIN MÁS PREÁMBULOS, INICIEMOS YA. EL DIALOGO ESTA ABIERTO. COMPARTAMOS.

G. Arturo Limón D.
Alumno de la segunda generación, secundaria y preparatoria 1966 – 1970.

(1) Scott Taylor. La historia detrás del CCM México. Church News 12 de marzo de 2020.
N. A. Cabe señalar que en Provo había restricciones urbanísticas al crecimiento más allá de un tercer nivel y esa fue una de las premuras argumentadas en esta justificación del cierre.